Testimonios de Estudiantes

  Felipe Paéz Mejías
  Ingeniero Civil 

  Egresado de la Universidad de

  Santiago de Chile 

  Santiago, Chile

 El uso de la calculadora en el desarrollo educacional y profesional. 

A través de este testimonio quiero trasmitir mi experiencia con la calculadora Texas TI-89, la que fue una invaluable ayuda para mis estudios de Ingeniería Civil.
Hoy en día estamos rodeados de muchos productos de alta tecnología que parecen cotidianos en su sofisticación: reproductores MP3, celulares y televisores inteligentes, notebooks, calculadoras avanzadas, etc., son parte de nuestras vidas de manera casi natural.

Dado que muchos de estos productos ofrecen muchas características tecnológicas, en gran parte lo que termina determinando la preferencia del público es casi exclusivamente la apariencia y la facilidad de uso.


Siendo las calculadoras Texas productos sofisticados y con un diseño y apariencia bastante modernos, el criterio fundamental para determinar su éxito está en su potencia de cálculo y, no menos importante, su interfaz de uso amigable con el usuario. Al igual que muchos otros productos tecnológicos exitosos, son la facilidad para operar el producto, y las herramientas que ofrece, lo que permite manejar toda esta potencia y cientos de características de manera eficiente y sobre todo agradable.
Cuando estaba en mis estudios de Ingeniería hace ya varios años, noté de inmediato que la calculadora TI-89 era bastante más amistosa (y eficiente) que otras alternativas. No había que aprender complicadas operaciones para los cálculos, ni abreviaciones crípticas para los menús, y las ecuaciones y matrices se mostraban casi de inmediato de manera 'humana', sin símbolos extraños como asteriscos y tildes. La rapidez de la calculadora, cortesía de un procesador de 32/16 bits (algo sin precedentes para una calculadora gráfica), y su facilidad para graficar funciones y resolver complicadas expresiones algebraicas me cautivaron de inmediato.

Si bien existían calculadoras poderosas antes de la TI-89, ninguna integraba rapidez, potencia, pantalla gráfica de alta resolución y sobre todo, sencillez, en un solo paquete.
Tras la adquisición de mi calculadora, me fue de mucha utilidad hasta el término de mis estudios de plan común, a través de asignaturas como cálculo, álgebra, ecuaciones diferenciales, física, química, probabilidades y estadística,  etc. Gracias a sus posibilidades de programación y de cargar aplicaciones  me fue igualmente útil en los ramos de especialidad,  como  en el  estudios de circuitos y redes  eléctricas, termodinámica, ingeniería  económica, sistemas de control y muchos otros.


Hoy continúo utilizando la calculadora (en su versión más poderosa Voyage 200, que cuenta con un teclado QWERTY completo y una pantalla más grande), en mis proyectos de Ingeniería y en mis clases  universitarias ( ahora como profesor), y espero que me siga acompañando por mucho tiempo más.

 
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